¿Cómo calificar a una compañía responsable de la fabricación del agente naranja usado en la guerra de Vietnam, que causó 400.000 muertos y unos 500.000 nacimientos de niños con malformaciones? Cuanto menos, como sospechosa. Con tan mala carta de presentación saltó Monsanto a la palestra hace una década para presentar a su nuevo hijo: cultivos modificados genéticamente. La fama de los padres precede a los hijos y en este caso, los transgénicos tenían a todo el vecindario de uñas.
Monsanto nace en 1901 en EEUU y en sus más de 100 años de existencia ha sabido poner en práctica aquello del renovarse o morir, pasando de distribuir sacarina a producir biotecnología. En este tiempo la multinacional ha sabido mantenerse a flote, a pesar de verse envuelta en numerosos escándolos sanitarios. Monsanto ha fabricado sacarinas, aceites o insecticidas, pero sin duda lo que más ha creado ha sido polémica.
